¿Por qué será que nuestras madres -y suegras- están convencidas de que hacen mejor el trabajo que nosotras? No digo que no sepan, pero con ese discursito de "yo crié x hijos y ya sé cómo se hace" parecen querer anular todo intento nuestro de aprender a "ejercer".
Y no es que desmerezca sus consejos, pero parece que tienen el automático en "lo estás haciendo mal, mira, así es como se hace...", y eso puede llegar a ser irritante.
Mi madre por ejemplo, no para: que le cambie el pañal que ya debe estar molestándole (si no es "¿para qué se lo cambias tan pronto?", que tiene que comer más (¡y puré, aunque él ya come comida de verdad!), que le tengo que poner límites (y que obedezca enseguida cuando se le dice "no", aunque apenas tenga 10 meses), que le de teta que está pidiendo (o que no le de tan pronto!), que no se tiene que dormir con la teta en la boca... y etc.. etc... etc...
Claro, yo se, ama a su nieto y quiere lo mejor para él, pero a ver, ¡un poco de confianza, que yo se lo que hago!
Y lo que no se, pues estoy aprendiendo, déjenme hacer mi camino aunque cometa mis errores.
Igual, yo el día que tenga nietos voy a ser igual o peor de molesta con su madre, con otras cosas, seguramente, ¡¡pero estoy segura de que no la voy a dejar en paz!!
miércoles, enero 04, 2012
domingo, octubre 02, 2011
Sobre la comida industrial para niños
Conversación:
- Hay que comprarle esas papillitas preparadas
Mami- ¿Para qué?
- ¡Porque salvan!
Mami- Pero yo siempre tengo frutita para darle...
- No, pero si estás en la calle y le da hambre, ¡le das eso!
Mami- Ah... Pero si en la calle le da hambre le doy pecho
- Noooo, ¿y su estomaguito?
Y claro, le iba a preguntar, ¿¿¿y su estomaguito QUÉ??? ¿Pero qué me iba a responder?
Así que lo dejé ahi, decidida a no comprarle JAMÁS esas porquerías a mi hijo.
- Hay que comprarle esas papillitas preparadas
Mami- ¿Para qué?
- ¡Porque salvan!
Mami- Pero yo siempre tengo frutita para darle...
- No, pero si estás en la calle y le da hambre, ¡le das eso!
Mami- Ah... Pero si en la calle le da hambre le doy pecho
- Noooo, ¿y su estomaguito?
Y claro, le iba a preguntar, ¿¿¿y su estomaguito QUÉ??? ¿Pero qué me iba a responder?
Así que lo dejé ahi, decidida a no comprarle JAMÁS esas porquerías a mi hijo.
Las múltiples verdades del plátano
- El plátano estriñe (vox populi)
- Sólo el centro del plátano estriñe, por lo tanto hay que raspar el exterior para darle al bebé (prima)
- El plátano no estriñe si se come entero, pero sí estriñe si se le quitan los hilitos (tía abuela)
martes, septiembre 27, 2011
Sobre el peso de los bebés
El otro día lo llevé al Dami a su control con el nuevo pediatra, ese que no me gusta (en otra hago lista de las razones por las que no me gustó ninguno hasta ahora).
Fui con desconfianza, pero como es el único del seguro, ni modo, aunque sea por rutina vamos.
La cosa es que nos atiende, todo bien, lo mira al gordo, lo revisa aquí y alla, lo mide, todo bien y, normal, lo pesa: 7.680 kg.
Tiene 7 meses... ¡y sólo pesa 7.680!
¡Horror! El tipo se sienta en su computadora y mete los numeritos. Entonces da vuelta la pantalla y me muestra:
"Aquí tenemos los datos de su hijo (click click click)... vemos la altura (click click click)... está aquí en esta curva, es normal (click click click)... ahora vemos el peso (click click click)... bueno, fíjese: entre estos dos (percentil -1 y percentil +1) es lo normal, más abajo de esto (percentil -1) se considera desnutrición (¡¡¡sí!!! ¡¡¡desnutrición!!!)... y su hijo está al borde."
¿¡QUE COSA?! ¿¿Mi hijo al borde de la desnutrición?? ¡Pero si está feliz y sonriente todo el tiempo, juega y rie a carcajadas, toma pecho cada vez que quiere y está empezando a comer con mucho gusto! Y además, ¡miren esa papada! ¡y esas piernas de chancho! ¿¿¿Cómo va a estar desnutrido???
Pero claro, todo esto último no se lo dije, me lo guardé, porque si se lo decía se lo iba a decir a los gritos y con mis manos en posición de estrangularlo.
Así que solté un sencillo y relajado "ok..." y lo dejé seguir.
Por supuesto le mandó vitaminas para que "recupere el peso perdido", a lo que yo le dije que tenía unas que me mandó su anterior pediatra, pero éste me dijo que me estaba dando unas "más completas" (después revisé y tienen más o menos lo mismo... me imagino que trabajaban a comisión con diferentes laboratorios).
Me volvió a imprimir la hojita con instrucciones (esa de "tres cucharadas a los seis meses") y me insistió que "cualquier duda la próxima consulta".
Y nada, me fui. Renegando por lo bajo y agradeciendo que conozco este asunto de las tablas de peso y sé que debajo del -1 NO es desnutrición, y sé que los niños que toman sólo pecho crecen más lentamente el segundo semestre y eso es NORMAL, y que, por sobre todo, si mi hijo está feliz y contento, TODO BIEN, más allá de lo que pese.
Pero estos pediatras imbéciles parece que no sólo no lo saben, sino que además están muy dispuestos a pegarle un susto de muerte a una pobre madre diciéndole que, si su hijo no come más, se le empezarán a notar los huesitos y desaparecerá lentamente de la faz de la tierra.
¡Y para eso les pagamos la consulta!
Fui con desconfianza, pero como es el único del seguro, ni modo, aunque sea por rutina vamos.
La cosa es que nos atiende, todo bien, lo mira al gordo, lo revisa aquí y alla, lo mide, todo bien y, normal, lo pesa: 7.680 kg.
Tiene 7 meses... ¡y sólo pesa 7.680!
¡Horror! El tipo se sienta en su computadora y mete los numeritos. Entonces da vuelta la pantalla y me muestra:
"Aquí tenemos los datos de su hijo (click click click)... vemos la altura (click click click)... está aquí en esta curva, es normal (click click click)... ahora vemos el peso (click click click)... bueno, fíjese: entre estos dos (percentil -1 y percentil +1) es lo normal, más abajo de esto (percentil -1) se considera desnutrición (¡¡¡sí!!! ¡¡¡desnutrición!!!)... y su hijo está al borde."
¿¡QUE COSA?! ¿¿Mi hijo al borde de la desnutrición?? ¡Pero si está feliz y sonriente todo el tiempo, juega y rie a carcajadas, toma pecho cada vez que quiere y está empezando a comer con mucho gusto! Y además, ¡miren esa papada! ¡y esas piernas de chancho! ¿¿¿Cómo va a estar desnutrido???
Pero claro, todo esto último no se lo dije, me lo guardé, porque si se lo decía se lo iba a decir a los gritos y con mis manos en posición de estrangularlo.
Así que solté un sencillo y relajado "ok..." y lo dejé seguir.
Por supuesto le mandó vitaminas para que "recupere el peso perdido", a lo que yo le dije que tenía unas que me mandó su anterior pediatra, pero éste me dijo que me estaba dando unas "más completas" (después revisé y tienen más o menos lo mismo... me imagino que trabajaban a comisión con diferentes laboratorios).
Me volvió a imprimir la hojita con instrucciones (esa de "tres cucharadas a los seis meses") y me insistió que "cualquier duda la próxima consulta".
Y nada, me fui. Renegando por lo bajo y agradeciendo que conozco este asunto de las tablas de peso y sé que debajo del -1 NO es desnutrición, y sé que los niños que toman sólo pecho crecen más lentamente el segundo semestre y eso es NORMAL, y que, por sobre todo, si mi hijo está feliz y contento, TODO BIEN, más allá de lo que pese.
Pero estos pediatras imbéciles parece que no sólo no lo saben, sino que además están muy dispuestos a pegarle un susto de muerte a una pobre madre diciéndole que, si su hijo no come más, se le empezarán a notar los huesitos y desaparecerá lentamente de la faz de la tierra.
¡Y para eso les pagamos la consulta!
viernes, septiembre 16, 2011
Y más...
Otra que me enteré es que al año tiene que dejar sí o sí los pañales porque si no... ¡se enferman!
Dice que el olor de su pañal les da una enfermedad que en el campo llaman "oreja", y se detecta cuando ven que el niño está mal y no se sabe qué es, pues es eso, que está tan apestoso que se llega a enfermar.
Y sí, nos vale un cuete el control de esfínteres o los tiempos del bebé para aprender...
En fin...
Dice que el olor de su pañal les da una enfermedad que en el campo llaman "oreja", y se detecta cuando ven que el niño está mal y no se sabe qué es, pues es eso, que está tan apestoso que se llega a enfermar.
Y sí, nos vale un cuete el control de esfínteres o los tiempos del bebé para aprender...
En fin...
domingo, septiembre 11, 2011
Más mitos
Lo que me más me irrita, y a la vez me fascina, ¡es la seriedad con la que me los dicen!
- Si le doy azúcar le saldrán gusanos en la colita (claro todos saben que el dulzor del azúcar proviene de los huevos de parásito)
- Si hace popó verde, es porque ha aprendido algo ("popó verde" era otro nombre tentativo para este blog)
- (bisabuela, sobre mi hijo, que con 7 meses todavía no quiere sólidos) claro! es que no aprendió a comer porque no le empezaste a dar antes (a los dos meses)! ¡¡yo les avisé!!
- Si le doy azúcar le saldrán gusanos en la colita (claro todos saben que el dulzor del azúcar proviene de los huevos de parásito)
- Si hace popó verde, es porque ha aprendido algo ("popó verde" era otro nombre tentativo para este blog)
- (bisabuela, sobre mi hijo, que con 7 meses todavía no quiere sólidos) claro! es que no aprendió a comer porque no le empezaste a dar antes (a los dos meses)! ¡¡yo les avisé!!
domingo, septiembre 04, 2011
sobre lo esclavizante de la lactancia materna
He escuchado varias veces por ahi eso de que la lactancia materna supone una "esclavitud" para la mujer. Supongo que, por un lado, hace referencia a que toda la responsabilidad de dar el pecho cae en la madre, excluyendo al padre...
Pues les propongo algo, ¡implantémosle úteros a los hombres para que compartan con nosotros la experiencia del embarazo y el parto! ¿qué tal?
Por otro lado, también me imagino que se refieren a que cuando el bebé tiene hambre, hay que acudir y ponerlos al pecho; supongo que algunos ven eso como esclavizante, ¡y el biberón es la libertad!
¿De veras? A mi me parece todo lo contrario.
Si mi hijo tiene hambre y le doy biberón, tengo que poner a hervir agua, esperar que enfríe a la temperatura exacta, agregar la cantidad precisa de leche en polvo, chequear la temperatura, ofrecérselo (para entonces el bebé ya está llorando como loco). Si se toma todo, bien; si sobra, hay que tirarlo, no se puede guardar. Y si se queda con hambre, hay que volver a repetir el procedimiento. Y no hay que olvidarse después de lavar la mamadera, y hervirla para la próxima que la necesite. Sin contar que hay que conseguir dinero para pagar las mamaderas y leche (y otros accesorios, como termo o calentador de mamaderas). Y, por supuesto, la situación de que le de hambre en la calle, ¡a ver preparen un biberón en un transporte público lleno y en movimiento!
En cambio, si le doy pecho, cuando mi hijo pide demoro lo que me toma abrirme la blusa y acercarlo a mi. La leche sale en su temperatura justa, si sobra no me entero y nunca le va a faltar, porque sigue saliendo. Cuando termina, suelta y yo me cierro la blusa. ¡Listo!
¿Cuál de los dos suena más esclavizante?
Pues les propongo algo, ¡implantémosle úteros a los hombres para que compartan con nosotros la experiencia del embarazo y el parto! ¿qué tal?
Por otro lado, también me imagino que se refieren a que cuando el bebé tiene hambre, hay que acudir y ponerlos al pecho; supongo que algunos ven eso como esclavizante, ¡y el biberón es la libertad!
¿De veras? A mi me parece todo lo contrario.
Si mi hijo tiene hambre y le doy biberón, tengo que poner a hervir agua, esperar que enfríe a la temperatura exacta, agregar la cantidad precisa de leche en polvo, chequear la temperatura, ofrecérselo (para entonces el bebé ya está llorando como loco). Si se toma todo, bien; si sobra, hay que tirarlo, no se puede guardar. Y si se queda con hambre, hay que volver a repetir el procedimiento. Y no hay que olvidarse después de lavar la mamadera, y hervirla para la próxima que la necesite. Sin contar que hay que conseguir dinero para pagar las mamaderas y leche (y otros accesorios, como termo o calentador de mamaderas). Y, por supuesto, la situación de que le de hambre en la calle, ¡a ver preparen un biberón en un transporte público lleno y en movimiento!
En cambio, si le doy pecho, cuando mi hijo pide demoro lo que me toma abrirme la blusa y acercarlo a mi. La leche sale en su temperatura justa, si sobra no me entero y nunca le va a faltar, porque sigue saliendo. Cuando termina, suelta y yo me cierro la blusa. ¡Listo!
¿Cuál de los dos suena más esclavizante?
viernes, agosto 26, 2011
Colección de mitos
Acá en Bolivia la gente es muy tradicionalista, y tienen mucha tendencia al "pensamiento mágico".
Desde que nació mi gordo -y desde antes, incluso- me han llovido con una cantidad de "consejos" de lo más pintorescos. He decidido anotarlos todos en una por si me los voy olvidando, algunos no tienen desperdicio!
- Si lo pones al pecho cuando está gritando, te los infla. -claro, porque el agujerito por el que sale la leche es doble vía-
- Si lo bañas todos los días, crece más rápido. -¡todos saben que el agua tibia estimula la secreción de la hormona del crecimiento.!
- Si lo cargas parado (en posición vertical) se le caerán los cachetes. -no señora, lo que se cae por acción de la gravedad son otras cosas, esos que usted lleva por delante-
- Si comes pereji/orégano se te corta la leche. -interesante, he investigado un poco y mientras unos dicen que el perejil tiene propiedades galactófugas, otros dicen que ayuda a promover la lactancia-
- Si se lleva los puñitos a la boca, a la mamá se le cae el pelo. -dos circunstancias naturales, normalmente coincidentes, unidas por una causalidad sinsentido-
- Si se asusta, hay que decirle "vente, vente" para que no se escape su ánimo.
- Y si ya está "asustado" hay que lavarle los pies con café y humear su ropa con un sahumerio para que vuelva su ánimo.
- Los varoncitos no se hartan, por eso hay que darles fórmula. -¿de veras? ¿o sea que antes de la invención de la fórmula los varoncitos morían de hambre?
- Si antes de que cumpla un mes de vida, lo mira una mujer que está en su periodo, al bebé se le tapa la nariz. Y no se le destapará hasta que lo mire una mujer embarazada, y ésta tenga su bebé. -sin comentarios-
- Si mientras estás embarazada caminas "tapándote" la panza (al protegerla, o acariciarla), luego tu bebé será asustadizo y se tapará la carita todo el tiempo.
Y cada día escucho nuevos, los voy a ir agregando. ¡La inventiva popular no se cansa!
Desde que nació mi gordo -y desde antes, incluso- me han llovido con una cantidad de "consejos" de lo más pintorescos. He decidido anotarlos todos en una por si me los voy olvidando, algunos no tienen desperdicio!
- Si lo pones al pecho cuando está gritando, te los infla. -claro, porque el agujerito por el que sale la leche es doble vía-
- Si lo bañas todos los días, crece más rápido. -¡todos saben que el agua tibia estimula la secreción de la hormona del crecimiento.!
- Si lo cargas parado (en posición vertical) se le caerán los cachetes. -no señora, lo que se cae por acción de la gravedad son otras cosas, esos que usted lleva por delante-
- Si comes pereji/orégano se te corta la leche. -interesante, he investigado un poco y mientras unos dicen que el perejil tiene propiedades galactófugas, otros dicen que ayuda a promover la lactancia-
- Si se lleva los puñitos a la boca, a la mamá se le cae el pelo. -dos circunstancias naturales, normalmente coincidentes, unidas por una causalidad sinsentido-
- Si se asusta, hay que decirle "vente, vente" para que no se escape su ánimo.
- Y si ya está "asustado" hay que lavarle los pies con café y humear su ropa con un sahumerio para que vuelva su ánimo.
- Los varoncitos no se hartan, por eso hay que darles fórmula. -¿de veras? ¿o sea que antes de la invención de la fórmula los varoncitos morían de hambre?
- Si antes de que cumpla un mes de vida, lo mira una mujer que está en su periodo, al bebé se le tapa la nariz. Y no se le destapará hasta que lo mire una mujer embarazada, y ésta tenga su bebé. -sin comentarios-
- Si mientras estás embarazada caminas "tapándote" la panza (al protegerla, o acariciarla), luego tu bebé será asustadizo y se tapará la carita todo el tiempo.
Y cada día escucho nuevos, los voy a ir agregando. ¡La inventiva popular no se cansa!
martes, agosto 16, 2011
las instrucciones del pediatra
Nuevo pediatra para el dami. Y no me convence ni un poquito.
El otro día lo llevé para su consulta de los 6 meses, donde por supuesto me preguntó preocupado si ya come.
Me dio una hoja con instrucciones -la imprimió desde su computadora portátil, donde también escribe las recetas. Este tipo no escribe nada a mano-, y me dijo que la lea y cualquier duda que tenga se la puedo hacer en el próximo control, el mes que viene.
Me dio bastante rabia, si bien ya lei bastante al respecto y sus "instrucciones" la verdad no me son muy necesarias, se supone que debería explicarme personalmente en vez de darme una hoja impresa! Para una listita me meto a internet y no pago consulta!!
Luego sucedió la siguiente conversación. Yo, al tanto de que a veces no aceptan las comidas sino hasta los 8 o incluso 10 meses, pregunté:
mami: ¿Y qué pasa si no quiere?
pediatra: Va a querer
mami: Claro, ¿pero si no quiere?
pediatra: Bueno, por eso le va dando alimentos distintos, a ver qué le gusta. Alguno le va a gustar y eso se le da.
mami: OK, ¿y si igual no quiere?
pediatra: (cara de "no entiendo")
mami: ... es que le estuve dando platanito, pero ayer le quise dar y cerró la boca, no quiso...
pediatra: Ah, es que debe estar hastiado del platanito.
mami: Pero si sólo le di dos días...
pediatra: (...)
mami: Entonces, ¿qué hago si no quiere?
pediatra: Pues va a tener que insistir.
Ah genial. A eso quería llegar, que me diga que insista aunque mi hijo no quiera. ¿Por qué no me dice "no se preocupe señora, a veces no aceptan los sólidos sino hasta algún tiempo después"?
Yo creo que porque no saben.
De la misma manera que no supieron qué contestarme cuando yo les pregunté qué hacer cuando mi hijo me vaciaba el pecho (estaba convencida de que así era porque mis pechos se ponían blandos y a mi parecer -y el de los opinólogos de siempre- estaban vacíos). Debieron decirme "¡vaya pregunta, señora! no le puede vaciar, sigue sacando mientras esté chupando!!" Pero no, me cambiaron de tema, e incluso me recomendaron darle una mamadera con agüita. ¡Como si el agüita lo fuera a alimentar más que mi leche!!
Y ni hablar del pediatra de la bebé de una amiga, que como está engordando poco le recomendó "ayudarle" con biberones.
Me da rabia que los profesionales, a quienes tanto se obedece, puedan dar instrucciones tan equivocadas y hasta dañinas!
Ahh, me olvidaba de mecionar, la hojita que me dio este último pediatra tiene indicaciones específicas de cuántas cucharillas de comida debe comer según cuántos meses tiene: "6 a los 6 meses, aumentando hasta 20 a los 8 meses. A los 9, 22 cucharillas aumentando hasta 28 a los 11. 30 cucharillas al año, aumentando hasta 48 hacia los 2 años."
¡Oh no! Qué haré con mi hijo si sólo me come 4 cucharas a los 6 meses ¡seguramente se va a desnutrir! Y si come 25 a los 9, ¿será obeso?
No digo que yo sepa más que ellos, que han estudiado y blablabla, pero en muchos casos puedo estar segura de que saben mucho menos que nosotras las mamás. Lo peligroso es cuando no nos damos cuenta y les hacemos caso aunque vayan en contra de nuestros propios instintos y criterios.
El otro día lo llevé para su consulta de los 6 meses, donde por supuesto me preguntó preocupado si ya come.
Me dio una hoja con instrucciones -la imprimió desde su computadora portátil, donde también escribe las recetas. Este tipo no escribe nada a mano-, y me dijo que la lea y cualquier duda que tenga se la puedo hacer en el próximo control, el mes que viene.
Me dio bastante rabia, si bien ya lei bastante al respecto y sus "instrucciones" la verdad no me son muy necesarias, se supone que debería explicarme personalmente en vez de darme una hoja impresa! Para una listita me meto a internet y no pago consulta!!
Luego sucedió la siguiente conversación. Yo, al tanto de que a veces no aceptan las comidas sino hasta los 8 o incluso 10 meses, pregunté:
mami: ¿Y qué pasa si no quiere?
pediatra: Va a querer
mami: Claro, ¿pero si no quiere?
pediatra: Bueno, por eso le va dando alimentos distintos, a ver qué le gusta. Alguno le va a gustar y eso se le da.
mami: OK, ¿y si igual no quiere?
pediatra: (cara de "no entiendo")
mami: ... es que le estuve dando platanito, pero ayer le quise dar y cerró la boca, no quiso...
pediatra: Ah, es que debe estar hastiado del platanito.
mami: Pero si sólo le di dos días...
pediatra: (...)
mami: Entonces, ¿qué hago si no quiere?
pediatra: Pues va a tener que insistir.
Ah genial. A eso quería llegar, que me diga que insista aunque mi hijo no quiera. ¿Por qué no me dice "no se preocupe señora, a veces no aceptan los sólidos sino hasta algún tiempo después"?
Yo creo que porque no saben.
De la misma manera que no supieron qué contestarme cuando yo les pregunté qué hacer cuando mi hijo me vaciaba el pecho (estaba convencida de que así era porque mis pechos se ponían blandos y a mi parecer -y el de los opinólogos de siempre- estaban vacíos). Debieron decirme "¡vaya pregunta, señora! no le puede vaciar, sigue sacando mientras esté chupando!!" Pero no, me cambiaron de tema, e incluso me recomendaron darle una mamadera con agüita. ¡Como si el agüita lo fuera a alimentar más que mi leche!!
Y ni hablar del pediatra de la bebé de una amiga, que como está engordando poco le recomendó "ayudarle" con biberones.
Me da rabia que los profesionales, a quienes tanto se obedece, puedan dar instrucciones tan equivocadas y hasta dañinas!
Ahh, me olvidaba de mecionar, la hojita que me dio este último pediatra tiene indicaciones específicas de cuántas cucharillas de comida debe comer según cuántos meses tiene: "6 a los 6 meses, aumentando hasta 20 a los 8 meses. A los 9, 22 cucharillas aumentando hasta 28 a los 11. 30 cucharillas al año, aumentando hasta 48 hacia los 2 años."
¡Oh no! Qué haré con mi hijo si sólo me come 4 cucharas a los 6 meses ¡seguramente se va a desnutrir! Y si come 25 a los 9, ¿será obeso?
No digo que yo sepa más que ellos, que han estudiado y blablabla, pero en muchos casos puedo estar segura de que saben mucho menos que nosotras las mamás. Lo peligroso es cuando no nos damos cuenta y les hacemos caso aunque vayan en contra de nuestros propios instintos y criterios.
viernes, agosto 12, 2011
de mil amores
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